Los colores del otoño en La Manchuela

Los colores del otoño en La Manchuela
nov182019

Los colores del otoño en La Manchuela

La comarca de La Manchuela, es un espacio caracterizado por su singularidad y que está marcada por el río Júcar. Si bien el otoño es una estación que comienza bien avanzado septiembre, es en esta fecha cuando en nuestra comarca toma verdadera entidad. Nada más que hay que dar un paseo por la ribera del río para comprobar cómo la vegetación toma una variedad de colores que cautivan los sentidos. La fuerza del agua que se siente en el corazón de Alcalá del Júcar hace que el verdor siempre sea un color dominante en la paleta de la naturaleza.

A su paso por el pintoresco pueblo de Alcalá del Júcar, el río va remansado y tranquilo, formando una playa fluvial y un agradable parque que es la delicia de visitantes y lugareños. Es fácil encontrar a personas practicando la pesca, dando un paseo o disfrutando de las vistas que ofrece uno de los pueblos más bonitos de España. Alcalá conforma un conglomerado de casas blancas, un imponente castillo y un singular trazado urbano.

Ocres, pardos y amarillos, unido al eterno verde de los pinos, conforman un conjunto cromático que es una experiencia visual que queda grabada en la retina. Es una de las épocas del año por las que merezca la pena visitar nuestros paisajes y pueblos, acogedores y dispuestos a ofrecer lo mejor de sus gentes y costumbres. Es en otoño cuando el sol, más bajo en el horizonte que en verano, ayuda a que la luz se disperse de una forma especial, haciendo que las tonalidades tengan un matiz diferente. Es el otoño en toda su plenitud.

Es además un momento especial, los chopos comienzan a perder hojas hasta quedar desnudos. Mención especial merece el platanero que se encuentra junto a la fuente de Tolosa, pedanía en la que se encuentra nuestro alojamiento rural Avenjúcar. Cuando la hoja ha tomado un tono pardo oscuro cae al suelo, formando un tapiz natural con el que se deleitan los niños que nos visitan. 

De igual forma, pequeñas plantaciones de olivos pueden apreciarse en las márgenes de Tolosa, fruto de un trabajo por el cual los agricultores se proveen de aceite, verdadero oro líquido con el cual nutrir nuestra gastronomía tan peculiar. Gazpachos, arroces y asados consiguen sacar lo mejor de sí gracias a la combinación del fruto de la oliva y las hierbas silvestres que brotan de forma espontánea. Quienes nos visitan dan fe de cómo cocinamos en nuestro alojamiento, y es una de las razones para volver.

No debes perderte el espectáculo visual que supone visitar nuestra comarca en otoño, momento en el se encienden las primeras chimeneas y es posible divisar un espectáculo sin igual. Recuerda que contemplar todo esto es gratis, y que, como tal, produce un fuerte impacto que hace siempre querer volver. ¿Acaso te lo vas a perder? Reserva ya tu estancia en Avenjúcar y disfruta de esos pequeños placeres de la vida.